La actividad más genial para niños en la historia de Bogotá

No existía en toda la ciudad un juego tan increíble y divertido como el arquero de Rodeolandia. Todos los niños hacíamos fila para poder meter un gol a este arquero automático. Daban premios por goles en el ángulo y de cuquita.  Uno de los premios era una jabonera en forma de sapo.  La máxima diversión y alegría de muchos se resume en esta foto.

Captura de pantalla 2014-12-16 a las 4.14.07 p.m.

Dejar respuesta

*

code